domingo, 20 de enero de 2013

Nuevo nombre de un techo para mi país


Nuevo nombre de un techo para mi país
 

La Fundación Un Techo para mi País, presentó su nueva imagen institucional y nombre, de ahora en adelante se llamará simplemente Techo. Daniela Pardo, Directora de Techo, aseguró que debido a la consolidación regional de la organización esta cambió su razón social en los 19 países en los que tiene presencia. Como parte de este cambio, la organización lanzó la campaña Voluntad vs Pobreza, una propuesta creativa que busca transmitir la esencia de su modelo de trabajo donde la voluntad de los pobladores de los asentamientos, los jóvenes voluntarios y la sociedad son el motor para lograr la superación de la pobreza. Pardo comentó además que el sábado 30 de junio, 2.500 voluntarios saldrán a las calles para realizar una colecta que busca superar los 400 mil dólares de recaudación, que fue la meta obtenida en 2011. Voluntarios de las ciudades de Quito, Guayaquil, Cuenca, Ambato y Loja en centros comerciales van a estar compartiendo a la gente la labor que realizan y las diversas formas en las que pueden sumarse. Todos los voluntarios estarán con chalecos distintivos y alcancías de la fundación en cada punto y pedirán a las personas una colaboración mínima de un dólar.

sábado, 12 de enero de 2013

¿Puede un voluntario contribuir a superar la pobreza?


¿Puede el voluntariado contribuir a la superación de la pobreza?
 

His­tó­ri­ca­men­te el vo­lun­ta­ria­do ha sido visto y con­ce­bi­do desde una pers­pec­ti­va fi­lan­tró­pi­ca, como la rea­li­za­ción de ac­cio­nes pun­tua­les que acom­pa­ñan cier­tas si­tua­cio­nes y cir­cuns­tan­cias ,es­pe­cial­men­te de emer­gen­cia, y no ne­ce­sa­ria­men­te como la par­ti­ci­pa­ción en ac­cio­nes que se pro­po­nen metas es­tra­té­gi­cas vin­cu­la­das a la su­pera­ción de los pro­ble­mas es­truc­tu­ra­les de la so­cie­dad. Sin em­bar­go, en los úl­ti­mos años este con­cep­to ha co­men­za­do a rein­ven­tar­se y hoy en día son mu­chas las trans­for­ma­cio­nes que se han lo­gra­do gra­cias a mo­vi­mien­tos de vo­lun­ta­ria­do. En TECHO el vo­lun­ta­ria­do  puede con­tri­buir a la su­pera­ción de la po­bre­za en tanto se con­ci­ba como un me­ca­nis­mo de toma de con­cien­cia crí­ti­ca pro­po­si­ti­va, de par­ti­ci­pa­ción ciu­da­da­na y de in­ci­den­cia en po­lí­ti­ca, esta úl­ti­ma en­ten­di­da en su sen­ti­do más am­plio. Por lo tanto, cuando se ha­bla­ de vo­lun­ta­ria­do es clave pen­sar que somos ciu­da­da­nos y ciu­da­da­nas com­pro­me­ti­dos con las tras­for­ma­cio­nes so­cio­po­lí­ti­cas de nues­tras co­mu­ni­da­des, de nues­tras re­gio­nes y de nues­tros paí­ses. El vo­lun­ta­ria­do debe ser la ex­pre­sión del em­po­de­ra­mien­to de los ciu­da­da­nos, un modo le­gí­ti­mo de hacer valer de­re­chos y ejer­cer de­be­res y por ende un modo de ac­tuar en fun­ción de la cons­truc­ción de la de­mo­cra­cia en nues­tros paí­ses, en tanto bus­ca­mos pro­mo­ver el in­vo­lu­cra­mien­to, par­ti­ci­pa­ción, la or­ga­ni­za­ción, y la in­fluen­cia en los asun­tos pú­bli­cos, es decir en las de­ci­sio­nes que nos con­cier­nen y com­pro­me­ten a todos y todas. Estos son los prin­ci­pa­les retos de las nue­vas con­cep­cio­nes de vo­lun­ta­ria­do que hoy se pre­sen­tan que nos in­vi­tan a asu­mir retos más gran­des y sobre todo nos in­vi­ta a PAR­TI­CI­PAR ya sea desde el TECHO o desde cual­quier otra or­ga­ni­za­ción o mo­vi­mien­to que per­mi­ta ejer­cer ac­ti­va y efec­ti­va­men­te la ciu­da­da­nía en fun­ción de cambios.

Détras de los rótulos, la fuerza de barrios


 

Detrás de los rótulos, la fuerza de los barrios
 
 

Miles de per­so­nas car­gan hoy con el ró­tu­lo de po­bres, de usur­pa­do­res, de ciu­da­da­nos de se­gun­da. Se dice que no pagan im­pues­tos, que toman unos me­tros de tie­rra para asen­tar­se, que viven en la ile­ga­li­dad, que son vagos, que viven así por­que quie­ren. La reali­dad es que en las vi­llas y asen­ta­mien­tos se viven con­di­cio­nes de vida in­dig­nas, dro­ga­dic­ción, des­em­pleo o em­pleo in­for­mal, falta de una edu­ca­ción de ca­li­dad, y redes de clien­te­lis­mo fuer­tes que ex­tien­den esta si­tua­ción de ex­clu­sión. Hay per­so­nas vi­vien­do li­te­ral­men­te en el barro, ha­ci­na­das, que mue­ren por una tor­men­ta, elec­tro­cu­ta­dos al in­ten­tar pren­der la luz por tener una ins­ta­la­ción pre­ca­ria, o por un in­cen­dio voraz que se llevó su tran­si­to­ria ca­si­lla en se­gun­dos. Al tra­ba­jar en vi­llas y asen­ta­mien­tos vemos estas con­di­cio­nes que se viven, vemos dónde tie­nen que co­ci­nar, donde tie­nen que dor­mir, donde tie­nen que ir al baño; vemos cómo te­nien­do em­pleos in­for­ma­les con suel­dos por de­ba­jo del mí­ni­mo tie­nen que ali­men­tar a una fa­mi­lia en­te­ra, vemos niños des­cal­zos, em­ba­ra­zos no desea­dos, ser­vi­cios bá­si­cos au­sen­tes. Pero no todo es desam­pa­ro. En cada ba­rrio viven ac­to­res so­cia­les de­ci­di­dos y ca­pa­ces de lle­var ade­lan­te la cons­truc­ción de la ciu­dad que su reali­dad les niega. Per­so­nas que no “están per­di­das” cuya si­tua­ción hay que ali­via­nar con un plato de co­mi­da, una bolsa de ropa o una ca­nas­ta na­vi­de­ña. No nos in­tere­sa la so­li­da­ri­dad que apa­ci­gua pero no busca erra­di­car la po­bre­za de raíz, que ali­via pero no cura. Tra­ba­ja­mos en lo ur­gen­te pero bus­can­do a su vez so­lu­cio­nes de fondo. En este sen­ti­do, apun­ta­mos a que los go­ber­nan­tes tam­bién dejen de ver a las per­so­nas que viven en si­tua­ción de po­bre­za como meros entes pa­si­vos, víc­ti­mas o be­ne­fi­cia­rios de las de­ci­sio­nes po­lí­ti­cas. Los ve­ci­nos no pue­den que­dar­se como es­pec­ta­do­res vien­do lo que se de­ci­de al­re­de­dor sobre sus pro­pias vidas: deben par­ti­ci­par y tra­ba­jar ac­ti­va­men­te sobre las po­lí­ti­cas que les in­cum­ben. Por esta razón apos­ta­mos a la ar­ti­cu­la­ción de es­fuer­zos entre cada co­mu­ni­dad, ins­ti­tu­ción de la so­cie­dad civil, mu­ni­ci­pio, go­bierno. Sa­be­mos que para que esos ba­rrios sal­gan ade­lan­te, es ne­ce­sa­rio que las fa­mi­lias ac­ce­dan a una real ciu­da­da­nía, par­ti­ci­pan­do y tra­ba­jan­do por me­jo­rar su si­tua­ción. Son ellos los que ver­da­de­ra­men­te nos pue­den decir cuá­les son los prin­ci­pa­les pro­ble­mas en los asen­ta­mien­tos para in­ten­tar so­lu­cio­nar­los, en con­jun­to. Ahora más que nunca te­ne­mos la obli­ga­ción de se­guir tra­ba­jan­do hasta que todas las per­so­nas ten­gan un ac­ce­so ade­cua­do a la ciu­dad y al há­bi­tat.

Reconocimientos


Reconocimientos
 

1.       2011: Premio Derechos Humanos Rey de España concedido por Defensor del Pueblo, Universidad de Alcalá. UTPMP fue reconocido debido al trabajo en la defensa y promoción de los Derechos Humanos y valores democráticos en Iberoamérica.

2.       2010: Transferencia Sur-Sur de buenas Prácticas de Vivienda y Desarrollo Urbano, otorgado por ONU-HABITAT, la Building and Social Housing Foundation (BSHF) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). El premio reconoció a UTPMP por la movilización de miles de jóvenes voluntarios y la transferencia de su enfoque innovador a 19 países de América Latina.

3.       2010: Premio a la contribución a la reducción de la pobreza y la desigualdad en América Latina y el Caribe entregado por la Fundación Vidanta, la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y la Organización de Estados Americanos (OEA). Este premio, reconoce y apoya los trabajos sobresalientes que se realizan en América Latina y el Caribe para reducir la probreza y la desigualdad.

4.       2010: Premio Latinoamericano a la Responsabilidad Social de Empresas y ONG’s otorgado por el Foro Ecuménico Social el año 2010. Su objetivo es premiar las iniciativas que mejoran las condiciones de la comunidad y estimulan el espíritu solidario.

5.       2009: Mejores Prácticas en Políticas y Programas en América Latina y el Caribe, mediante el cual la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) reconocieron a UTPMP como la mejor práctica en el trabajo con y para los jóvenes de la región.

6.       2009: El Programa de Asentamientos Humanos de las Naciones Unidas otorgó el UN Habitat Scroll of Honour Award a UTPMP para reconocer las contribuciones sobresalientes en asentamientos humanos. Este premio es el más prestigioso a nivel mundial que se otorga a los trabajos en esta materia.

7.       2009: UTPMP Perú. Moción de Reconocimiento del Congreso de la República del Perú por el trabajo de lucha contra la pobreza que los voluntarios realizan.

8.       2008: UTPMP Uruguay. “Best Practices to Improve the Living Environment”, Dubai International award.

9.       2008: UTPMP Costa Rica. “Fundación Constructora de paz”. Otorgado por el Ministerio de Justicia de Costa Rica en reconocimiento a su valioso aporte para la edificación de una sociedad más pacífica por dirigir su atención en prácticas y principios orientados a la construcción de una cultura de no-violencia y de paz que exalta la dignidad y riqueza interior de todo ser humano.

10.   2008: UTPMP Argentina. Distinciones RSC (Responsabilidad Social Comunicativa) Argentina reconoció al proyecto en el país como ganador de la distinción “Programa asistencia integral contra la pobreza” reconociendo el compromiso de bien público con la sociedad.

11.   2008: UTPMP Perú. Reconocimiento del Ministerio de Educación, la Presidencia de la República y la ONU como una de las organizaciones más grandes de trabajo voluntario en el marco del lanzamiento del Plan Nacional de Voluntariado de Perú.

12.   2008: UTPMP Perú. Medalla de Honor de la Ciudad de Chincha, como reconocimiento por el trabajo de reconstrucción en las zonas afectadas por el terremoto de agosto de 2007 en Ica, Perú.

13.   2007: UTPMP fue reconocida por la ONU como una de las mejores ONG´s para asociarse con el sector privado, y fue seleccionada para participar en el ranking de la “Business Guide to Partnering with NGO´s and the UN” elaborado por la Global Compact, Dalberg y el Financial Times.

14.   2007: UTPMP- Argentina, MTV agentes de cambio, entregado por MTV y el BID a UTPMP- Argentina, por fomentar el protagonismo juvenil en los procesos de desarrollo de países latinoamericanos.

15.   2007: UTPMP fue distinguida por la Presidencia de Chile por su aporte a la construcción de un país socialmente equitativo con el Sello Bicentenario 2007.

16.   2007: UTPMP, “Excelencia 2007”, premio entregado por la revista América Economía por el aporte de UTPMP al desarrollo latinoamericano.

17.   2006: Premio BID Juventud, entregado a UTPMP por el Banco Interamericano del Desarrollo.

18.   2005: Premio Emprendedor Social Schwab Foundation.

 

viernes, 4 de enero de 2013

Recopilación de datos


Recopilación de Datos
 

TECHO es más conocido por sus proyectos de construcción a gran escala, construcción de viviendas de transición llamados mediaguas para personas que viven en barrios de América Latina. Las casas son de madera y construidas por voluntarios que trabajan junto a las familias beneficiarias. Hogares de transición permiten a las poblaciones más pobres de América Latina tiene una vivienda decente y segura y privada; Estos resultados básicos tienen efectos a largo plazo que están siendo evaluados en el estudio de impacto "Edificio un brillante futuro: al azar experimento de tugurios-vivienda actualizar," liderado por académicos del Banco Mundial y la Universidad de California, Berkeley.

En su segunda fase, TECHO coordina programas de inclusión social como educación, salud, desarrollo económico, microcréditos y formación profesional. Estos programas se organizan alrededor de reuniones semanales de la comunidad dirigidas por residentes de la zona. La tercera fase consiste en ayudar a los residentes a desarrollar sus propias comunidades sostenibles, incluyendo la construcción de viviendas permanentes.

TECHO fue fundado en Chile y tiene su sede allí. A partir de 2012, trabaja en 19 países en América Latina: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.

jueves, 3 de enero de 2013

Formar su trabajo


Formar su Trabajo
 

Un techo para mi país se maneja por medio de grupos de trabajo, cada grupo está formado por 10 voluntarios entre hombres y mujeres, algo que caracteriza a los grupos es la igualdad de géneros con las que se trabaja tanto hombres como mujeres realizan los mismos trabajos se encargan de clavos, cargar puertas, entre otras cosas.

Cada grupo consta de un líder que es encargado de dirigir al resto de su grupo este líder maneja el presupuesto que se tiene está a cargo de la logística y el tiempo en el que se construye cada casa, en casos necesarios las mujeres empiezan a cocinar o cuidar niños que están esperando la construcción de sus casas, algo que motiva al grupo es las expresiones de felicidad que ellos van notando cuando construyen las casas de los beneficiarios, al igual que la satisfacción personal por estar ayudando a las personas que más lo necesitan. Al final del día la fundación techo reúne a todos sus voluntarios con los que realizan un análisis de todo lo que se ha hecho ese día, la fundación está muy bien organizada ya que también cuenta con el apoyo de varios profesionales y empresas que desean ayudar. Para que el grupo de jóvenes voluntarios empiece a construir las casas se realiza un previo estudio y análisis de los sectores en los que se va a empezar el proyecto.

 

Testimonio


 
Testimonio
 
 
María Espinoza nos da su testimonio de lo que pudo observar y lo que vivió siendo voluntaria de la fundación un techo para mi país.

Me gustó que todos expresaran su opinión sobre lo que vivieron y nos contaran de cómo se sintieron y todo por lo que pasaron, por ejemplo, jamás me imaginé que hubiera veces en que las familias no te reciban 100% con alegría, agradecimiento y mil amor, ya que eso es de lo que se habla en el Techo que es la experiencia padre, muchas veces todos los voluntarios que se unen la causa van con la esperanza de encontrar eso y piensan que sí tuvieron la mala suerte de que no les tocara vivir algo así entonces no aprendieron nada, pero en realidad yo pienso que se llevan muchas cosas, por lo menos una concientización de la pobreza en la que viven estas personas y sus luchas por salir adelante pero es la falta de oportunidades y trabas en el sistemas lo que no permite a estas personas mejorar su calidad de vida. Otra de las enseñanzas que pienso que se podrían llevar es conocerse a sí mismos mucho mejor, ya que muchos nos platicaban sobre cosas que hicieron y que jamás imaginaron que lograrían, no sólo en cuanto a sus fortalezas físicas, sino también la fortaleza espiritual para seguir adelante.

Me sorprendieron algunos comentarios que hicieron sobre los jefes de cuadrilla, aunque la mayoría eran líderes natos e inspiraban a los voluntarios a seguir adelante y a echarle ganas, hubo algunos que no sólo no inspiraban nada, sino que parecieran no tener ninguna experiencia ni conocimiento de lo que estaban haciendo, y menos como para dirigir a una cuadrilla, con esto regreso un poco al tema de las retroalimentaciones que me sorprende mucho que no se hagan porque siento que la organización en sí ha sido bien manejada desde la parte de obtener los recursos y asignación de las casas a las que se ayudará hasta las construcciones, incluyendo habilitación social. Es la parte de retro la que a mi parecer hay que ajustar y mejorar, esos pequeños detalles son los que pueden marcar una gran diferencia.

Por último algo que me gustó mucho en lo que nos contaron, fue la equidad de géneros que se maneja en la organización, donde todos hacen de todo, se rotan las tareas y nadie tiene privilegios ni preferencias sobre nadie, las mujeres, al igual que los hombres, cargaban tejas, se ponían a poner clavos, etc. Solo en casos de estrategia ponían a las mujeres a jugar con los niños o ayudarles a las señoras a cocinar, lo cual forma parte de la convivencia.